28 julio 2020

LA ATENCIÓN: QUÉ ES Y CÓMO FUNCIONA


La atención es el proceso por el cual podemos dirigir nuestros recursos mentales sobre algunos aspectos del medio, los más relevantes, o bien sobre la ejecución de determinadas acciones que consideramos más adecuadas entre las posibles. Hace referencia al estado de observación y de alerta que nos permite tomar conciencia de lo que ocurre en nuestro entorno (Ballesteros, 2000).

En otras palabras, la atención es la capacidad de generar, dirigir y mantener un estado de activación adecuado para el procesamiento correcto de la información.

A lo largo de nuestra vida necesitamos la atención para todo tipo de cosas. Desde niños aprendemos a centrarnos en unos estímulos ignorando otros de menor importancia. A veces somos capaces de recordar fácilmente una conversación que hemos tenido pero no somos capaces de recordar otros aspectos, digamos, secundarios: el lugar, la ropa de nuestro interlocutor, si hacía frío o calor... Otro ejemplo sería cuando debemos ser capaces de estar concentrados en algo durante un largo tiempo, incluso aunque sea aburrido, como puede ser una charla en clase o en el trabajo.



Dentro de esta función debemos hablar de 5 TIPOS DE ATENCIÓN diferentes:

·        Atención focalizada: es la habilidad de responder específicamente a un estímulo. Esto requiere que el sujeto ignore el resto de estímulos que lo rodean. Para ello es necesario un alto nivel de alerta y activación.

·        Atención selectiva: capacidad para dirigir la atención y centrarse en algo sin permitir que otros estímulos, bien externos o internos, interrumpan la tarea.

·        Atención sostenida: capacidad de mantener de manera fluida el foco de atención en una tarea  durante un periodo de tiempo prolongado.

·        Atención alternante: capacidad de cambiar nuestro foco de atención de una tarea a otra de manera fluida.

·        Atención dividida: es la capacidad para realizar dos tareas al mismo tiempo, por ejemplo, cuando necesitamos escribir y escuchar a la vez.

Las principales ESTRUCTURAS CEREBRALES implicadas son:

-         Sistema reticular ascendente: la atención requiere la capacidad de recibir los estímulos. La información periférica es procesada gracias a su recorrido por el tallo cerebral.

-         Lóbulo parietal: de importancia en el procesamiento espacial de los estímulos y la asignación de recursos de una determinada tarea.

-         Lóbulo frontal: es el encargado de seleccionar las respuestas y los programas motores para la ejecución de un plan que permita desarrollar una acción.

La atención es una función cerebral compleja y que ha tenido especial participación en nuestra evolución y desarrollo como especie. Es a su vez, una habilidad que debe cuidarse ejercitarse, ya que cualquier daño en las áreas mencionadas suele provocar retrocesos irrecuperables.

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